El olor no sale de lo que ves: sale del borde de la encía
El mal aliento casi nunca viene de restos de comida ni de la parte blanca del diente. Lo fabrican bacterias que viven escondidas justo donde el diente se junta con la encía. Al alimentarse, sueltan gases de azufre, y por eso huele a huevo podrido o "a algo muerto".
Esto explica lo que desconcierta a tantos dueños: el veterinario mira la boca, ve los dientes bien y el olor sigue ahí. Estabas buscando el problema donde se ve, y está donde no se ve.
Lleva postbióticos (un ingrediente fermentado) que van a por las bacterias que causan el mal aliento, en lugar de taparlo con un aroma.